Telescopio

Si quieres tener dinero en el futuro, comienza a invertir

Cada que comienzas un proyecto nuevo, lo que más esperanza da es el resultado que se obtendrá al final del camino, pero muchas veces al primer tropiezo, se pierde el empuje inicial y termina por destruir todo lo que se había planeado o visualizado como una meta personal.

La inversión es un ejemplo muy claro de esto, muchas veces creemos que si no ahorramos en montos grandes no vale la pena, o peor aún, que si ahorramos no nos alcanzará para mantener el estilo de vida que tenemos actualmente.

 

Estas son las dos principales razones por las cuales no comenzamos a invertir para nuestro futuro.

La riqueza de cualquier persona está se construye alrededor de 3 conceptos:

Conocer las diferencias de estos 3 conceptos es fundamental para darle el espacio requerido a cada uno de ellos, en la justa medida de nuestros planes a futuro.

 
  1. Ahorro: Debe de ser intocable y tener un objetivo específico, con una retribución que premie la disciplina de haber cumplido la cuota de tiempo y dinero que éste representó. Ejemplo: Ahorro para la educación de los hijos, el retiro o nuestra primera casa.

  2. Patrimonio: La base sobre la cual construyes tus sueños y planes, aquello que pagas o ya has terminado de pagar y te da seguridad, estabilidad y fundamentos para iniciar nuevos proyectos. Ejemplo: Una casa propia en la que vives (no una que rentes, eso es inversión)

  3. Inversión: La parte en donde el dinero hace dinero, queremos que lo que ya tienes genere un mayor valor con el paso del tiempo, para ello es importante entender cual es tu perfil de riesgo y tus tiempos.

 
«La planificación a largo plazo no es pensar en las decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes». – Peter Drucker